La pornografía y la falta de educación sexual acentúan que los jóvenes canarios vean la prostitución como forma de ocio

Años de recortes, ausencia de educación sexual y un consumo cada vez mayor de la pornografía, a la que es más fácil acceder a través de las nuevas tecnologías y que muestra una imagen irreal de las relaciones sexuales entre iguales. Son algunas de las claves que acentúan el incremento de jóvenes que pagan por tener sexo, una realidad que preocupa si se tiene en cuenta que lo ven como una actividad más de ocio. La profesora de la Universidad de La Laguna (ULL) Esther Torrado ha realizado el primer informe sobre la prostitución en las Islas y subraya que es una actividad que se ha banalizado. Le sorprende cómo el joven consumidor asegura que lo hace por conceptos mercantiles y económicos. “Para ellos, es más eficaz recurrir a la prostitución porque consideran que van a tener sexo seguro, sin complicaciones y es más rentable. Lo ven como el culmen de una actividad de ocio y sin empatía por las mujeres”, concluye la investigadora tras realizar numerosas entrevistas y recabar datos de fuentes expertas como las trabajadoras sociales que viven el día a día de estas mujeres o de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Ámbito
Europa
País
España
Materias
Pornografía
Prostitución
Social
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